La seguridad privada es un sector que trabaja, en muchas ocasiones, desde una posición discreta. Su valor se percibe cuando los sistemas funcionan, cuando la coordinación es fluida, cuando los procedimientos están claros y cuando la protección de personas, espacios y patrimonio se sostiene con profesionalidad.
Por eso son importantes los encuentros que hacen visible ese trabajo. La 41a Nit de la Seguretat d’ACAES, celebrada el 17 de junio en el Museu Picasso de Barcelona, volvió a reunir a empresas, profesionales, entidades, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y representantes vinculados al sector de la seguridad privada en Catalunya.
David Mulero y Helena Mulero participaron en esta edición como vocales de empresas instaladoras, dentro de una etapa en la que ACAES renueva su Junta de Gobierno y afronta retos relevantes para el sector: transformación tecnológica, cambios normativos, nuevas exigencias del mercado, ciberseguridad, protección contra incendios, integración de sistemas y profesionalización de los servicios.
Un encuentro para reconocer el trabajo del sector
La Nit de la Seguretat es, ante todo, un acto de reconocimiento. Reconocimiento a las personas y empresas que trabajan diariamente en un ámbito esencial para la protección de viviendas, empresas, infraestructuras, espacios públicos, actividad económica y patrimonio.
Durante el encuentro se puso en valor la labor de una industria que no solo presta servicios técnicos o de vigilancia, sino que contribuye a reforzar la confianza en espacios donde la prevención, la coordinación y la respuesta son fundamentales.
La seguridad privada no puede entenderse como un elemento aislado. Su eficacia depende de la calidad técnica, de la formación, del cumplimiento normativo, de la colaboración institucional y de una relación sólida con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Cuando esa cooperación funciona, ganan las empresas, las instituciones y la ciudadanía.
Dignificar la seguridad privada
Uno de los mensajes que se trasladaron durante el acto fue especialmente relevante: dignificar la seguridad privada no es solo una reivindicación del sector, sino una necesidad colectiva.
Esta idea resume bien el momento actual. La seguridad privada se encuentra en una fase de transformación profunda. Ya no basta con instalar sistemas o prestar servicios de forma aislada. El sector debe planificar, coordinar, profesionalizarse y adaptarse a un contexto donde la tecnología avanza rápido y las amenazas son más diversas.
La videovigilancia inteligente, la ciberseguridad, los sistemas de control de accesos, las centrales receptoras de alarmas, la protección contra incendios, la gestión de emergencias y la integración de sistemas forman parte de una misma conversación. Y esa conversación necesita empresas preparadas, profesionales formados y asociaciones capaces de representar intereses comunes con criterio.
ACAES y el papel de la representación sectorial
ACAES desarrolla un papel relevante en Catalunya como punto de encuentro para empresas de seguridad privada. Su función no se limita a la representación institucional. También implica coordinación, información, formación, defensa de intereses comunes y acompañamiento a las empresas asociadas ante cambios normativos, técnicos y de mercado.
En este contexto, la nueva Junta de Gobierno representa una oportunidad para seguir impulsando la profesionalización del sector. La participación de David Mulero como vocal de instalaciones refuerza la implicación de Mood Seguridad en este espacio de trabajo asociativo.
Para las empresas instaladoras, el momento actual exige una mirada especialmente técnica. Los sistemas de seguridad son cada vez más conectados, más integrados y más dependientes de una correcta planificación. Esto obliga a cuidar no solo la instalación inicial, sino también el mantenimiento, la gestión, la ciberseguridad, la verificación, la documentación y la relación con el resto de capas del sistema.
Seguridad que se construye antes
Otro de los mensajes compartidos durante el encuentro apuntaba a una idea central: la seguridad no empieza cuando aparece la emergencia. Se construye antes.
Esta afirmación conecta directamente con la forma en que entendemos la seguridad en Mood. La prevención no debería llegar como reacción tardía, sino formar parte de las decisiones previas: diseño del sistema, análisis de riesgos, elección de tecnología, formación, mantenimiento, protocolos y coordinación con los actores implicados.
En una empresa, una comunidad, una vivienda o una infraestructura, el resultado final depende de muchas capas. Una cámara, una alarma, un lector de accesos o una puerta cortafuegos tienen valor cuando forman parte de un sistema coherente. Y ese sistema solo funciona bien si se ha pensado antes de la incidencia.
Colaboración público-privada y responsabilidad profesional
La seguridad privada desarrolla su actividad en un marco donde la colaboración con administraciones, cuerpos policiales, empresas y usuarios resulta imprescindible. No se trata de sustituir funciones, sino de complementar capacidades y trabajar con procedimientos claros.
Esa colaboración requiere confianza. Y la confianza se construye con profesionalidad: cumplimiento, transparencia, calidad técnica, formación y responsabilidad. Eventos como la Nit de la Seguretat ayudan a recordar que el sector no avanza solo por innovación tecnológica, sino también por cultura profesional.
Reconocer a personas y empresas comprometidas no es un gesto simbólico menor. Sirve para reforzar estándares, visibilizar buenas prácticas y situar la seguridad privada en el lugar que le corresponde: una actividad especializada que protege espacios, personas y continuidad.
Una etapa de retos compartidos
La 41a Nit de la Seguretat llega en un momento de cambio. La transformación tecnológica, la evolución normativa, la presión sobre la ciberseguridad, la necesidad de sistemas más integrados y la exigencia de servicios más profesionales obligan al sector a trabajar con más coordinación.
Desde Mood Seguridad, la participación en ACAES se entiende como una forma de contribuir a ese proceso. La seguridad privada en Catalunya necesita empresas capaces de adaptarse, pero también espacios comunes donde compartir criterio, defender la profesionalidad y anticipar cambios.
La seguridad se construye en cada instalación, en cada mantenimiento, en cada servicio y en cada decisión técnica. Pero también se construye en los lugares donde el sector se encuentra, se reconoce y se organiza para avanzar.
La Nit de la Seguretat es uno de esos lugares.